martes, 30 de junio de 2009

Un examen del espiritu


Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno (Salmo 139: 23-24).

De la misma manera que un médico va indicando señales de salud y de enfermedad durante un reconocimiento físico, el Espíritu Santo le va a ir enseñando el estado de su corazón. Entre otras cosas, puede usar las Escrituras y las circunstancias para hacerlo. Y cuando lo haga, al igual que cuando recibimos el informe del médico, es posible que, junto con las señales de salud, recibamos alguna mala noticia.
La buena noticia consiste en que Dios transforma el corazón del hombre.
Lo que más le interesa a Dios es el estado de su corazón. En Hechos 13:22, Dios testifica que en David halló un hombre “conforme a su corazón”; un hombre del que podía estar seguro que haría todo lo que El quisiera. ¿Hallaría Dios en usted un hombre así?
El desarrollo de un fuerte carácter cristiano es el desarrollo de un hombre conforme al corazón de Dios. El carácter es la persona que somos cuando nadie nos está mirando y aquello que estamos dispuestos a defender cuando hay alguien mirando. El carácter es lo que usted está luchando por ser y aquello que se le puede confiar.
La integridad de carácter se produce cuando hay una unidad continua entre las acciones y las convicciones internas a lo largo del tiempo. La fortaleza de carácter cristiana se produce gracias al esfuerzo humano y a la intervención divina a un tiempo. Es la obra que Dios hace en usted cuando usted se relaciona con El en amor. La fortaleza de carácter cristiana es consecuencia del anhelo de su corazón por obedecer a Dios.

Tomado de El Hombre que Dios Usa, por Henry y Tom Blackaby.

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