jueves, 10 de septiembre de 2009

Lo intrínsecamente bueno


Todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Filipenses 4:8

Casi por definición, ciertas cosas en el reino espiritual son buenas. En primer lugar, Dios mismo es bueno. “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Ro. 2:4).

En segundo lugar, la Palabra de Dios es buena y obra para nuestro bien. Pablo les dijo a los ancianos de Éfeso “Os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados” (Hch. 20:32).

En tercer lugar, los santos ángeles de Dios son buenos y están para apoyar a los creyentes. El escritor de Hebreos confirma esto con la interrogación retórica: “¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?” (He. 1:14).

Esas son verdades no solo dignas de meditar en ellas sino, en vista de sus realidades, de vivirlas.

Tomado de Gracia a Vosotros

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La bondad de la fidelidad de Dios


Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Lamentaciones 3:22–23

Es manifiesta la bondad de la fidelidad de Dios con los creyentes, ya que, aunque le seamos infieles, Él permanece fiel a nosotros. El profeta Miqueas se regocijó en la fidelidad de Dios: “¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia” (Mi. 7:18).

Siempre que lo necesite, puede confiar en la fidelidad de las promesas de Dios, como esta: “Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré” (Sal. 91:15); “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Fil. 4:19).

Tomado de Gracia a Vosotros

La bondad de la sabiduría de Dios


También esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría. Isaías 28:29

La manera más directa en la que vemos la bondad de la sabiduría de Dios es cuando Él la comparte con nosotros. El apóstol Pablo pedía que Dios les concediera a los creyentes de Éfeso y de todas partes el “espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él” (Ef. 1:17). Expresó conceptos similares en su carta a los colosenses: “Nosotros… no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (1:9). “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales” (3:16).

¿Cómo está aprovechando la bondad de la sabiduría de Dios?

Tomado de Gracia a Vosotros

lunes, 7 de septiembre de 2009

La bondad del poder de Dios


Jehová es tardo para la ira y grande en poder. Nahum 1:3

El poder de Dios, uno de sus atributos principales, se muestra a menudo para nuestro bien. Nos apoya en nuestros problemas y fortalece nuestra vida espiritual. Casi al fin de su vida, Moisés le dijo al pueblo de Dios: “El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos” (Dt. 33:27).

En sus palabras de despedida a los discípulos, antes de su ascensión, Jesús prometió: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hch. 1:8).

Sean favorables o desfavorables nuestras circunstancias externas, estas y otras promesas divinas acerca del poder de Dios están allí para que las reclamemos.

Tomado de Gracia a Vosotros

domingo, 6 de septiembre de 2009

¿Cuándo llega el bien?


Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios. Salmo 25:10

Después de liberar a los israelitas de la esclavitud en Egipto, Dios los guió continuamente a través de los ásperos obstáculos del desierto de Sinaí. Moisés les recordó: “[Dios] te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua… afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien” (Dt. 8:15–16).

Esa ilustración, junto con muchas otras de la Biblia, con toda claridad demuestra que el Señor a veces demora el bien que ha prometido a los suyos. Sin duda Dios no guió a los israelitas durante cuarenta años de pruebas difíciles solo para llevarlos a un mal final, sino que los llevó bien, aunque usó mucha disciplina y purificación para lograrlo.

Como cristianos, también podemos esperar dificultades temporales antes de ver la gloria que Dios tiene aguardando por nosotros. Pablo nos recuerda que “esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Co. 4:17).

Tomado de Gracia a Vosotros

sábado, 5 de septiembre de 2009

Vives tu en 'moralidad mínima'?



Básicamente a lo que me refiero con 'moralidad mínima' es a gente que viene a tí todo el tiempo y quieren preguntar "que hay de malo con esto?". En otras palabras, siempre están preguntando cuan cerca del límite pueden llegar y todavía ser un cristiano.
...
Deja de jugar ese juego, deja de caminar en la línea y ver cuan poco puedes tener de Cristo y todavía ser un hijo de Dios!


Tomado de Verdad y Palabra

La providencia de Dios


A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Romanos 8:28

Muchas veces Dios toma todo lo que Él permite que les ocurra a los cristianos, aun lo que les parece lo peor, y convierte esos acontecimientos finalmente en bendiciones. Esa es la divina providencia obrando.

Sin que importe cuál sea su situación, de felicidad, prosperidad y comodidad; o de tristeza, dolor y dificultades, a través de ella Dios obra para hacer lo que finalmente es mejor y de más bendición para usted.

En su providencia, el Señor usa “todas las cosas”, circunstancias desagradables y perjudiciales así como las que son buenas y agradables, para ir haciendo de usted la persona que Él quiere que sea. Cuando se enfrente a las luchas de la vida, recuerde lo que Dios le prometió al apóstol Pabl “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Co. 12:9). Esa promesa es también para usted.

Tomado de Gracia a Vosotros

viernes, 4 de septiembre de 2009

La seguridad no tiene límites


Puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios. Hebreos 7:25

El alcance de su seguridad como creyente es tan ilimitado como su certeza es absoluta. En realidad, la expresión “perpetuamente” en el versículo de hoy literalmente significa “por completo” o “para siempre”. La seguridad de la salvación es absolutamente amplia, sin salvedades ni límites.

El infalible decreto del Padre de seguridad para los cristianos se cumplió misericordiosa y completamente mediante la obra de su Hijo en el Calvario (vea 1 Jn. 2:1). Y esa seguridad es lo bastante firme como para que dure toda su vida en la tierra, hasta que usted llegue a la presencia del Señor. El apóstol Judas presenta esta alentadora bendición, en la que siempre usted puede confiar: “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Jud. 24).

Tomado de Gracia a Vosotros

jueves, 3 de septiembre de 2009

Dios es quien lo garantiza


Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Juan 10:29

Lamentablemente, muchos creyentes a lo largo de la historia de la iglesia, incluso muchos en la actualidad, se han negado a creer que Dios garantiza la seguridad eterna de ellos. Tal negación se deriva de la errónea convicción de que esa salvación es un esfuerzo cooperativo entre las personas y Dios. Tal razonamiento dice que un Dios Todopoderoso no dejará de hacer su parte, pero que un cristiano falible pudiera dejar de hacer la suya.

Pero el creer en lo que dice la Biblia acerca de la salvación, que viene solo de un Dios soberano, lo llevará a la confianza de que su salvación es segura. Si la salvación es toda de Dios, entonces puede saber con certeza que Él no dejará de asegurarla. Cualquiera que sea verdaderamente hijo de Dios no tiene nunca que temer perder su ciudadanía en el cielo. Y si usted lo es, puede confiar en las palabras de Cristo del versículo de hoy de que “nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre”.

Tomado de Gracia a Vosotros

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Si de verdad tu crees lo que dices...



... deberias vivir un estilo de vida que demuestre que Cristo te satisface mas que cualquier cosa que el mundo te pueda dar. Entonces para qué Dios me ha dado el dinero?
Mira este video y piensalo.

Tomado de Dioscentrico

Es segura la seguridad eterna


Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Juan 10:28

El versículo de hoy es una promesa admirable del Señor Jesucristo mismo de que la salvación del creyente está para siempre segura en Él. Además, las primeras tres palabras de Romanos 8:28, “Y sabemos”, expresa la absoluta certeza que usted puede tener, confirmada por el Espíritu Santo, de que usted nunca perderá su salvación.
Basándose en la autoridad divinamente revelada, el apóstol Pablo le afirma a la iglesia de Roma y nos afirma a nosotros que, como cristianos, podemos saber sin lugar a dudas que estamos seguros en las manos de Dios. A medida que usted camine con Él, Dios mostrará su gloria en su salvación y lo hará todo en su santificación para su bendición definitiva.

Tomado de Gracia a Vosotros

martes, 1 de septiembre de 2009

La reacción fundamental


El Señor no… [quiere] que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9)

El asombro es una reacción apropiada y, en realidad, inevitable ante las palabras y las enseñanzas de Jesús. Pero nuestra reacción ante ellas no debe terminar con el asombro o ni siquiera con la seria consideración. La reacción fundamental a la enseñanza de Jesús es creer y obedecer. Él no presentó las verdades simplemente para nuestro asombro e información. Enseñó lo que enseñó para nuestra salvación.

Muchos reaccionaron ante la enseñanza de Jesús sencillamente considerando sus palabras y sus obras, pero no aceptándolas. ¿Cuál es la reacción fundamental de usted?

Tomado de Gracia a Vosotros